De su mano conoció el Cubismo. Años después conocería a Jorge Oteiza, quien le introdujo en las esencias del Constructivismo y en la importancia de la creación artística grupal. En 1956 se trasladó a París, donde fundó, junto a José y Ángel Duarte y José Serrano, el colectivo Equipo 57. Su militancia política comunista y su participación en diversas huelgas obreras causó su encarcelamiento en 1967; cuatro años antes había logrado exponer en Londres. Su pintura, en su mayoría de temática social, denuncia la realidad del proletariado y el mundo rural. En los años ochenta comenzó su actividad escultórica y recientemente ha optado por intervenir en paisajes naturales realizando decoraciones pictóricas especialmente en árboles: su trabajo más conocido en este sentido es el Bosque de Oma. Involucrado en los movimientos sociales de lucha antiterrorista, abandonó el País Vasco en 2005 para trasladarse a Ávila.