Burne-Jones, Edward

Tras abandonar sus estudios, comenzó a trabajar como artista y diseñador de vidrieras influido por la tradición medieval y renacentista italiana, que conoció a lo largo de sus viajes por aquel país junto a John Ruskin. Predominan en su obra temas mitológicos, alegóricos o tomados de leyendas históricas, tratando de representar mundos de ensueño que representasen una vía de escapatoria ante la incipiente industrialización. Sus figuras son alargadas y sensuales y emplea un colorido suave y un dibujo lineal que emparentan su producción con el Art Nouveau. Entre sus obras destacan El espejo de Venus o La escalera de oro, Atlas transformado en piedra y El rey Cophetua y la hija del mendigo. Se le considera una figura muy influyente entre los pintores románticos británicos y entre los simbolistas franceses.