Borgoña, Juan de

Representa, junto con Pedro Berruguete, la transición del gótico al renacimiento en Castilla. Su obra muestra numerosos préstamos del arte italiano como la preocupación por construir el espacio y las figuras de acuerdo con las leyes de la perspectiva y la proporción, y el interés por las actividades elegantes y el paisaje; recordando su estilo a la pintura florentina de finales del siglo XV, especialmente a la de Ghirlandaio. Entre sus obras más importantes, la Sala Capitular de la Catedral de Toledo, que decora por encargo del Cardenal Cisneros (1509 -1511), y el retablo mayor de la Catedral de Ávila, inconcluso tras la muerte de Pedro Berruguete. Entre sus continuadores, se encuentran Antonio de Comontes y Pedro de Cisneros.