Anselm Kiefer, las plantas y la historia

La Pedrera acoge su primera monográfica en Barcelona

Barcelona,  02/10/2026

Nacido cuando por fin se divisaba el desenlace de la II Guerra Mundial, en marzo de 1945, Anselm Kiefer es, junto a Georg Baselitz, Gerhard Richter, Sigmar Polke o Jörg Immendorff, uno de los nombres fundamentales del renacimiento de la pintura alemana en los años setenta, cuando el neoexpresionismo dominaba la escena.

Desde sus mismos comienzos, hizo de la historia y los mitos de su país su fuente creativa, ahondando en el pasado antiguo cuando la reflexión sobre el ayer más inmediato era todavía inabordable y pesaba aquella afirmación de Adorno de que no era posible la poesía después de Auschwitz. Para Kiefer, la historia tiene su raíz en la leyenda y su base en una ideología difusa que se deriva de mundos distantes en el espacio y el tiempo: no se fiaba de registros, documentos ni testigos, pero sí se dejaba fascinar por lo irracional. La capacidad de empatía (pese al manoseo actual del término) le ha resultado esencial a la hora de examinar épocas anteriores, una voluntad constantemente presente en su producción.

Otro de los puntos de partida de su creación ha sido la naturaleza. En sus propuestas últimas ha partido, muy a menudo, de la observación de una vegetación seca de tallos amarillos y cardos marchitos cuyos tonos ocres lo deleitaron. Por su belleza al borde de la descomposición, le recuerdan las viejas representaciones sobre el amor, la muerte y la fugacidad de la vida, pero sobre todo las poesías y canciones de amor de Walther von der Vogelweide, muy ligadas a la propia vida de su autor.

A aquel minnesinger (poeta del amor lírico), que vivió entre los siglos XII y XIII y cuyos textos seminales viene analizando Kiefer desde los setenta, le dedicó el proyecto Für Walther von der Vogelweide, centrándose en el que es seguramente su poema más difundido, Under der linden, sobre la unión romántica en un entorno natural de dos amantes de clases sociales distintas. La literatura siempre ha sido esencial para él… y también el lenguaje: Vivo en el lenguaje (…). Es el lenguaje el que me domina. Lo escucho. Mucho de él permanece en la oscuridad para mí, pero llevo las palabras conmigo y, repentinamente, entablo relaciones a partir de lo que me dice.

Tanto la vivencia de la naturaleza que transluce aquel poema medieval como las hojas rotas de hierba y las flores en él descritas aparecen una y otra vez en sus pinturas recientes; de hecho, lo vegetal no ha hecho sino ganar presencia en su trabajo desde las series iniciales Für Paul Celan, Die Ungeborenen y Morgenthau Plan. Tallos doblados y enredados, nacidos de la aplicación gestual de pinceladas gruesas, pueden romper el espacio pictórico y parecen acercarse al espectador movidos por fuerzas invisibles, mientras que sus flores contienen per se un memento mori, simultáneamente vivas y ya marchitas.

La vida secreta de las plantas. Anselm Kiefer en la Colección Grothe. Fundació Catalunya La Pedrera

Esa vertiente de su carrera gana protagonismo en la exhibición que desde hoy le dedica la Fundació Catalunya La Pedrera y que es su primera individual en Barcelona: abierta hasta el próximo enero, lleva por título «La vida secreta de las plantas» y consta de cuarenta obras procedentes de la colección de Hans Grothe, una de las esenciales a la hora de estudiar la contemporaneidad alemana -hace un cuarto de siglo protagonizó una exposición en el Reina Sofía- y de algunas más prestadas por otros fondos privados.

En esta muestra esas plantas recurrentes de Kiefer sirven como punto de partida para subrayar la utilidad de lo micro a la hora de indagar en lo macro, los lazos -las infinitas y hondas conexiones- entre las minúsculas formas de vida y las dinámicas que determinan el cosmos y la misma historia. Se mencionan en este punto las teorías del intelectual británico Robert Fludd, que tan pronto como en el siglo XVII trató de explicar el mundo como una totalidad interdependiente, tres siglos antes de que los teóricos de la globalización y la emergencia climática se refiriesen a las relaciones interespecies.

La vida secreta de las plantas. Anselm Kiefer en la Colección Grothe. Fundació Catalunya La Pedrera

El conjunto de la exposición se ha concebido como una obra en sí misma en la que memoria, materia y conocimiento presente se entrecruzan en muchas formas y soportes: hablamos de vitrinas, pinturas y libros que no se estructuran en el recorrido en ámbitos aislados, sino que, como en la misma trayectoria de Kiefer y en su visión del mundo, generan un sistema relacional y un relato abierto en cuya interpretación se invita a participar al público.

Tendrá campo abierto para hacerlo, porque sus materiales -la tierra, la paja, la tela, la ceniza, el plomo o la arena, a veces marcados, quemados, rasgados o violentados- suelen estar llenos de significados que habremos de leer como esos libros crípticos que también ha utilizado Kiefer. Quizá no siempre podamos acceder a ellos racionalmente: están llenos de matices y de grises, allí donde la definición de los motivos se descompone.

La vida secreta de las plantas. Anselm Kiefer en la Colección Grothe. Fundació Catalunya La Pedrera

 

 

«La vida secreta de las plantas. Anselm Kiefer en la Colección Grothe»

FUNDACIÓ CATALUNYA LA PEDRERA

C/Provença, 261

Barcelona

Del 2 de octubre de 2026 al 24 de enero de 2027