Las poesías de Tiziano para Felipe II

El Prado restaura y expone Dánae y Venus y Adonis

Madrid,
Tiziano. Venus y Adonis (después de la restauración). Museo Nacional del Prado
Tiziano. Venus y Adonis (después de la restauración). Museo Nacional del Prado

Acaban de ser restauradas y se nos muestran en el Museo del Prado en una exhibición en la que diversa documentación técnica nos acerca a su proceso creativo: Dánae de la colección Wellington y Venus y Adonis del propio museo, las dos primeras pinturas del ciclo de Poesías que Tiziano pintó, entre 1553 y 1554, para Felipe II cuando aún no era monarca, se exponen hasta el 1 de marzo en la pinacoteca madrileña.

Es la primera vez que estas piezas, ejecutadas en la fértil década que fue para Tiziano la de 1550, se muestran unidas desde que Fernando VIII regalase al Duque de Wellington, en reconocimiento a su apoyo a España, Dánae. Otra versión de esta misma obra, ésta perteneciente a los propios fondos del Prado, puede verse junto a esas dos primeras Poesías. Se trata de una Dánae posterior, datada hacia 1565, que en su momento formó pareja con Venus y Adonis en las llamadas bóvedas de Tiziano en el desaparecido Alcázar madrileño. Velázquez la adquirió durante su primer viaje a Italia y destaca por un mayor erotismo respecto a la versión de la colección Wellington y por su factura más deshecha.

Tiziano proclamó su libertad a la hora de llevar a cabo interpretaciones literarias

Las Poesías de Tiziano se inspiran en las Metamorfosis de Ovidio y abordan temas relacionados con el deleite sensual y las posibilidades del medio pictórico en la transmisión de emociones. Además de las dos obras que desde mañana podemos ver en Madrid, forman parte de este ciclo Perseo y Andromeda, Diana y Adonis, Diana y Calisto y El rapto de Europa, que pueden verse en la Wallace Collection de Londres, las Galerías Nacionales de Edimburgo y la capital británica y el Isabella Stewart Garden Museum de Boston.

LIBERTAD Y AFIRMACIÓN DEL PINTOR

El entonces Príncipe Felipe dio libertad a Tiziano para elegir los temas de esta serie de pinturas, que no debemos interpretar como moralizantes o simbólicas. El artista proclamó a través de ellas su libertad a la hora de llevar a cabo interpretaciones literarias y también una muy ansiada equiparación del valor de las artes de la poesía y la pintura.

Si Dánae nos presenta el momento en que Júpiter, como lluvia de oro, fecunda a la hija de Acrisio; Venus y Adonis plasma el instante en el que la diosa quiere impedir la marcha de su amado tras conocer su inminente muerte al intentar cazar a un jabalí. Representando a Venus de espaldas, Tiziano quiso demostrar que la pintura podía reflejar puntos de vista diferentes, como la escultura. Miguel Falomir, comisario del proyecto, propone no entender esta pieza tanto como objeto de contemplación erótica sino como ejercicio estético del maestro, como pintura de una subrayada dimensión trágica. Fue su Poesía seguramente más popular.

La restauración, tanto de Dánae como de Venus y Adonis, se ha basado en la limpieza de barnices oxidados y en una eliminación de los repintes, subrayando la fuerza cromática de ambas obras. La intervención ha permitido también recuperar el valor de la luz como elemento definidor de espacios, volúmenes y formas.

No olvidéis que mañana, día de la inauguración de la exposición, la entrada al Museo del Prado será gratuita con motivo de su 195º aniversario. Exposiciones temporales incluidas.

 

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