La poética de la libertad

Cuenca acoge una de las grandes exposiciones del Año Cervantes

Cuenca,

Como parte del Programa Nacional del IV Centenario de Cervantes, la Catedral de Cuenca acoge, hasta el 11 de diciembre, tres exposiciones que abordan el concepto de la poética de la libertad partiendo de cómo este aparece en la obra de Miguel de Cervantes (ya sabéis: La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra…).

En la Catedral pueden verse, bajo el título de “La poética de la libertad“, trabajos de artistas contemporáneos como Ai Weiwei y los españoles Farreras, Chirino, Canogar, Feito o Barte, escogidos por representar y recrear la dimensión plástica de la libertad creativa, la individual y la colectiva.

El diseño expositivo de la muestra, que se enfrentaba al gran reto de conectar con la grandiosidad de la Catedral gótica de Cuenca, es obra del joven arquitecto Borja Santurino y pretende proporcionar al visitante un recorrido a través de los distintos enfoques que sobre el tema de la libertad muestran los artistas participantes: a través de una mirada cercana, representada por los informalistas españoles; una mirada lejana, a cargo del artista y activista chino Ai Weiwei; y una mirada intemporal, evocada por la figura universal de Cervantes.

La muestra informalista lleva por título “Alta expresión”, y complementa y da sentido unitario al conjunto de la muestra. Piezas de artistas esenciales del movimiento en España (Martín Chirino, Francisco Farreras, Luis Feito y Rafael Canogar), junto a fotos de Juan Barte, que los retrató trabajando, aluden a los caminos artísticos seguidos por estos autores para evadirse de una época de cerrazón intelectual y también de la censura, recurriendo a la críptica abstracción para hablar de libertad. Se exhiben también bocetos, porque en este apartado cobran gran importancia los procesos intermedios.

Juan Barte
Juan Barte

En el Claustro nos espera S.A.C.R.E.D., la instalación de Ai Weiwei, una reinterpretación plástica de su experiencia vital como activista y artista comprometido. Ha combinado en ella un punto de vista realista y lírico a la hora de revelarnos los momentos más dolorosos e íntimos de su cautiverio en China, subrayando el atentado a la dignidad personal que supone la falta de libertad de expresión en el suyo y en cualquier país del mundo.

La instalación se compone de seis partes: Cena, Acusadores, Limpieza, Ritual, Entropía y Duda (que, en idioma inglés, construyen el acrónimo que le da título). Encontramos seis grandes cajas de hierro con pequeñas aberturas -como las que se encuentran en la puerta de una celda-, a través de las que nos asomamos a los dioramas que se contienen en el interior. Cada diorama incluye, a su vez, una serie de modelos hiperrealistas que representan al artista y sus captores, y documenta minuciosamente los detalles de las diferentes etapas del encarcelamiento: desde el momento en el que es conducido a su celda hasta el interrogatorio, relatando momentos íntimos y cotidianos del cautiverio y otros más humillantes, como cuando se veía obligado a usar el inodoro o a lavarse desnudo bajo la mirada de sus captores…

Será la primera vez que esta instalación se muestre en España, gracias a la colaboración con el estudio del propio artista y la Lisson Gallery de Londres.

Ai Weiwei. S.A.C.R.E.D
Ai Weiwei. S.A.C.R.E.D

 

Ai Weiwei. S.A.C.R.E.D
Ai Weiwei. S.A.C.R.E.D

Por último, en Cervantes y la libertad podemos ver representaciones quijotescas denuestro tiempo. La libertad fue un concepto integral en la vida y en la literatura de Miguel de Cervantes, para quien sus años de cautiverio fueron esenciales a la hora de trazar, a través de la escritura, el retrato moral de su tiempo. Podemos decir que es imposible comprender el canon cervantino sin examinar los conceptos del cautiverio y de la libertad, que constituyen el germen de toda su obra.

 

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