El Surrealismo y el sueño

Remedios Varo. Papilla estelar, 1958. Colección FEMSA. VEGAP, Madrid 2013 Remedios Varo. Papilla estelar, 1958. Colección FEMSA. VEGAP, Madrid 2013

El Museo Thyssen muestra 163 obras que estudian la presencia de lo onírico en la obra de los maestros surrealistas

Madrid, 07/10/2013


“El Surrealismo y el sueño”

MUSEO THYSSEN-BORNEMISZA
Paseo del Prado, 8
28014 Madrid
Del 8 de octubre de 2013 al 12 de enero de 2014
De martes a domingo, de 10:00 a 19:00 horas
Sábados, hasta las 21:00 horas

Del 8 de octubre de 2013 al 12 de enero de 2014, en el Museo Thyssen-Bornemisza

Comisario: José Jiménez, Filósofo y Profesor de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad Autónoma de Madrid

Obras: 163 obras y 7 vídeo-instalaciones

 

Es sabido que el universo del sueño fue el gran eje temático común de los artistas ligados al Surrealismo, entendido no sólo como movimiento creativo sino como actitud ante la vida, como atención a imágenes interiores nacidas del flujo del deseo.

A través de trabajos de André Breton, Salvador Dalí, Paul Delvaux, Yves Tanguy, Joan Miró, René Magritte, Max Ernst, André Masson, Jean Arp, Man Ray, Claude Cahun, Kay Sage, Nadja, Toyen, Dora Maar, Leonor Fini, Remedios Varo, Dorothea Tanning, Ángeles Santos, Meret Oppenheim o Leonora Carrington cedidos por centros como el Centre Pompidou, la Tate Modern, el MoMA o el Metropolitan, el Museo Thyssen nos propone desde mañana un examen minucioso al calado de la relación entre el Surrealismo y el sueño, que tendría una influencia decisiva en el arte posterior.

Paul Delvaux. El sueño, 1935. Colección particular. VEGAP, Madrid 2013

Paul Delvaux. El sueño, 1935. Colección particular. VEGAP, Madrid 2013

La muestra incluye pinturas, dibujos, obra gráfica, collages, objetos y esculturas, fotografías y proyecciones fílmicas, pues el trabajo de los surrealistas se desarrolló en todos los campos que consideraron propicios para enriquecer y expandir la mente y ellos fueron los primeros en adoptar avances tecnológicos en la producción y reproducción de imágenes y una estética multimedia para, en definitiva, transmitir sus sueños.

No fue casual por ello su apertura al cine, pues la sala oscura era, según sus planteamientos, un escenario tan adecuado como la noche para propiciar nuestro encuentro con lo insólito y lo maravilloso sin la mediación de la conciencia. Breton llegó a describir el cine como “el único misterio absolutamente moderno” y este medio estará presente en la exposición del Thyssen a través de siete video-instalaciones en las que se proyectarán fragmentos de obras como Un perro andaluz, que aborda conceptos tan tratados por el Surrealismo como el desarraigo o la desnaturalización sin un orden narrativo claro, a partir de un flujo de imágenes abierto.

  René Magritte. El arte de la conversación, 1963. Colección particular. VEGAP, Madrid 2013     Dora Maar. Sin título (Mano-concha), hacia 1934. Centre Pompidou, París. VEGAP, Madrid 2013

René Magritte. El arte de la conversación, 1963. Colección particular. VEGAP, Madrid 2013

Dora Maar. Sin título (Mano-concha), hacia 1934. Centre Pompidou, París. VEGAP, Madrid 2013

Su utilización por parte de los surrealistas fue prácticamente un paso natural en la evolución del movimiento. Según George Sebbag, soñadores impenitentes o lógicos durmientes, los surrealistas buscan una filosofía del sueño y de la imagen. Enarbolan tanto de día como de noche el estandarte de la imaginación. El sueño, tejido conjuntivo de imágenes y de planos cinematográficos, es el baluarte y tal vez incluso la fuente de la imaginación. Aragon, Breton y sus amigos comprenden enseguida que hay tantas imágenes surrealistas en sus relatos de sueños como en sus cuadernos de escritura automática. La fuerza motriz del automatismo transporta y transforma las imágenes. Los cuadros surrealistas no están fijados, sino que son solamente una instantánea detenida. A semejanza de los cuadros metafísicos de De Chirico, la vida palpita en ellos, condensan un enigma y apresan un momento de la eternidad.

Ocho secciones articulan “El surrealismo y el sueño”: Los que abrieron las vías, Yo es otro, La conversación infinita, Más allá del bien y del mal, Donde todo es posible, El agudo brillo del deseo, Paisajes de una tierra distinta y Turbaciones irresistibles.


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