Courbet y Bélgica

Gustave Courbet.  Portrait du peintre Alfred Stevens. Musées royaux des Beaux-Arts de Belgique Gustave Courbet. Portrait du peintre Alfred Stevens. Musées royaux des Beaux-Arts de Belgique

El Museo de Bellas Artes de Bruselas dedica una muestra a la recepción de la obra del pintor realista en Bélgica


Bruselas, 08/07/2013

Los Musées Royaux des Beaux-Arts de Belgique presentan, hasta el próximo 11 de agosto, la muestra “Gustave Courbet et la Belgique. Réalisme de L’Art vivant à L’Art libre”, centrada en la evolución de la valoración de la obra del pintor realista de Ornans en Bélgica en las décadas de 1850, 1860 y 1870.

La exhibición se estructura en torno a la media docena de pinturas de Courbet que forman parte de las colecciones de este centro: tres exquisitos paisajes y tres retratos que se confrontan con una selección de trabajos de diversos artistas belgas contemporáneos y con préstamos de otras instituciones hasta sumar veinte pinturas, dibujos y documentos gráficos.

La muestra desvela los viajes que Courbet efectuó a Bélgica a mediados del s XIX y resalta su participación en los salones y circuitos artísticos belgas y también nos desvela el resultado de diversas investigaciones sobre el impacto del francés en la obra de creadores belgas, la recepción de su producción entre los críticos de arte de Bruselas y su éxito entre coleccionistas y marchantes del país.

Atribuido a Gustave Courbet. Paysage, 1872. Musées royaux des Beaux-Arts de Belgique

Atribuido a Gustave Courbet. Paysage, 1872. Musées royaux des Beaux-Arts de Belgique

La opción realista de Courbet, máxima figura de este movimiento en una etapa en que el Romanticismo y el Neoclasicismo se resistían a desaparecer en Centroeuropa, tuvo un peso fundamental en Bélgica, donde el artista dijo sentirse como en casa y donde confesó aprender (allí y en Holanda) tanto como en años de formación. Hay que subrayar sus afinidades con Artan, Dubois, Degroux o Alfred Stevens.

El propio Courbet pedía no entender el “realismo” que proponía como un intento de imitación servil de lo real, sino como una voluntad de tomar por objeto la realidad del mundo que lo rodeaba. El pintor deseaba “plasmar las costumbres, las ideas, el aspecto de su época”, pero destacando su “propia individualidad”.

Louis Dubois. La femme au bouquet, 1854-1855. Musées royaux des Beaux-Arts de Belgique

Louis Dubois. La femme au bouquet, 1854-1855. Musées royaux des Beaux-Arts de Belgique

Contemporáneo de los comienzos de la fotografía, Courbet la utiliza en su obra, pero sus intenciones están muy alejadas del mimetismo fotográfico, pues buscaba dar a ver una visión personal de lo real que a veces se enfrentó a la incomprensión de sus contemporáneos.


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