Caio Reisewitz, por y para Brasil

El ICP de Nueva York presenta la mayor muestra del fotógrafo en Estados Unidos hasta ahora

Caio Reisewitz

INTERNATIONAL CENTER OF PHOTOGRAPHY. ICP

1133 Avenue of the Americas at 43rd Street

New York

Nueva York,
Caio Reisewitz. Copacadema, 2009. Cortesía de Luciana Brito Galeria, São Paulo. © Caio Reisewitz
Caio Reisewitz. Copacadema, 2009. Cortesía de Luciana Brito Galeria, São Paulo. © Caio Reisewitz

Uno de los fotógrafos actuales más destacados del panorama brasileño, Caio Reisewitz, autor de un poderoso cuerpo de trabajo en los últimos quince años con su país como eje temático fundamental, aterriza en Nueva York. Sus imágenes en color y a gran escala, nítidas y frontales, exploran las cambiantes relaciones entre medio urbano y medio rural en un periodo que ha sido prácticamente febril para el desarrollo económico brasileño o dan testimonio de la fascinación de su autor por el patrimonio arquitectónico de la etapa colonial y del s XX.

Reisewitz ha protagonizado numerosas exposiciones en América del Sur y en Europa en la última década, fue el único fotógrafo brasileño en la Bienal de São Paulo de 2004, representó a su país en la Bienal de Venecia de 2005, a la que llevó sus instantáneas de ampulosos interiores barrocos, y desde hoy presenta en el International Center of Photography de Nueva York su mayor muestra hasta la fecha en EE.UU. Abierta hasta septiembre, recoge, además de las citadas obras con la arquitectura como protagonista, retratos de los densos bosques que rodean su ciudad natal, Sao Paulo, antes vírgenes y ahora amenazados por la expansión urbana, y collages fotográficos de menor tamaño muy distintos al resto de su trabajo: juguetones, de apariencia improvisada, jazzística.

Nacido en 1967 y graduado en 1989 en comunicación visual por la Fundación Armando Alvares Penteado, Reisewitz estudió también fotografía en Alemania (Darmstadt y Mainz) y a su vuelta a Brasil entró en contacto, paradójicamente, con los grandes fotógrafos alemanes cuya obra había conocido en Europa, como Gursky y Struth.

Una de sus series más conocidas y expuestas internacionalmente es Reforma Agraria, que rastrea la evolución de un paisaje a partir de la intervención humana sin incorporar ninguna persona en las escenas. Se acercó en ella al fotoperiodismo, cuidando con mimo no contribuir a la que llama “banalización de la estética de la miseria”.

También en Bertioga (2003) mostró la creciente degradación de la naturaleza debida a la utilización de sistemas de producción agraria que no han evolucionado desde el siglo XVIII. Le interesa dejar constancia de que las transformaciones que sufre la tierra son de orden político y social: en Iguaçu VIII (2010) y Maranguara (2011) utilizó melancólicos recursos pictóricos de claroscuro y de falseamiento compositivo, articulando diversos entramados vegetales en una misma imagen, como formas indirectas de denuncia al uso geofísico de la tierra.

Pese a su estricta captación de lo real, o quizá por ella, las fotografías de Reisewitz resultan utópicas: muestran como tal utopía la grandeza de la naturaleza brasileña o de doradas iglesias barrocas.

Información relacionada:

Lugares en pérdida

Gigante por la propia naturaleza

Caio Reisewitz: Agua que caí

Modelos para armar. Pensar Latinoamérica desde el arte

Comentarios